Hay sesiones que se disfrutan desde el primer minuto, y esta sesión con Jair en la playa de Cubelles fue una de ellas. Empezamos entre la vegetación y los tonos cálidos del final de la tarde, buscando imágenes frescas, naturales y con mucho aire de verano.
Cuando el sol empezó a bajar, nos acercamos al agua para aprovechar esa luz dorada tan especial. Combinamos retratos más espontáneos con algunas fotos dentro del mar, jugando con los reflejos, las siluetas y el movimiento de las olas.
El resultado es una galería luminosa, cercana y muy veraniega, con la playa de Cubelles como escenario perfecto para recordar esta etapa y crear imágenes con personalidad














